Deriva estándar (2011-2015)

 

En esta serie, el artista ha fotografiado diversos “hitos de montaña”, como forma de explorar estados de incertidumbre y desorientación.

Los “hitos de montaña” son pequeños apilamientos de piedra, señales anónimas y colectivas que marcan puntos de referencia en itinerarios de alta montaña, aportando de manera simultánea tanto precisión y seguridad como, bajo determinadas circunstancias, un alto potencial de incertidumbre.

La idea del itinerario es ampliada mediante el registro de señalizaciones constituidas por los hitos de piedra que los montañeros fijan en los caminos. Las obras de esta serie contraponen la certidumbre que aporta su presencia a la incertidumbre de la atmósfera y las adversas condiciones geoclimáticas que registran las imágenes, a la vez que examinan el potencial de incertidumbre narrativa que reside en la propia naturaleza de toda representación fotográfica.

En su texto El fragmento como paisaje de la fragilidad, Santiago Olmo dirá: “la insistencia en las condiciones meteorológicas adversas sitúa la experiencia del paisaje en un instante de reflexión dramática en la que, como en la contemplación romántica de la “ruina”, aparece la fragilidad ante la naturaleza, pero también la idea de la muerte. Los hitos se convierten en una señalización expresiva y (des)orientativamente poética”.